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<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://mariapilar.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>La Vida de Una Princesa Triste</title><description>Hoy empiezo a escribir mi historia. No ser&#xE1; un diario personal, ser&#xE1; el relato de mis 21 a&#xF1;os.</description><link>https://mariapilar.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>3-5 a&#xF1;os: La Nena Come Pero Vomita</title><link>https://mariapilar.blogia.com/2006/030402-3-5-anos-la-nena-come-pero-vomita.php</link><guid isPermaLink="true">https://mariapilar.blogia.com/2006/030402-3-5-anos-la-nena-come-pero-vomita.php</guid><description><![CDATA[<p>Empec&eacute; el jard&iacute;n de infantes en marzo de 1988. Cinco meses despu&eacute;s, gracias al nacimiento de mi hermana, me tuvieron que cambiar de colegio. Sent&iacute; perder todo lo poco que hab&iacute;a cultivado en mi joven vida. Mis amistades, mi colegio, mi salita... Para sumarle una sensaci&oacute;n m&aacute;s de exclusi&oacute;n, todos mis compa&ntilde;eritos ten&iacute;an uniforme de un color y yo de otro. &iquest;Para qu&eacute; comprarle el uniforme del nuevo colegio si s&oacute;lo estar&iacute;a por unos meses?</p><p>Al nacer mi hermana, con la idea de hermana mayor en la cabeza, cre&iacute;a que ten&iacute;a que ser autosuficiente. Era independiente y, si bien me gustaba la compa&ntilde;&iacute;a de otros ni&ntilde;os, adoraba la soledad. Amaba la m&uacute;sica y&nbsp;el teatro como hasta hoy y prefer&iacute;a los&nbsp;juegos a los juguetes. Me gustaba actuar&nbsp;e imaginar.</p><p>Conoc&iacute; el mundo de las fiestas de cumplea&ntilde;os, los regalos y las amistades. Me sent&iacute;a honrada de ser invitada a fiestas espectaculares (iba a un colegio "caro")&nbsp;y so&ntilde;aba llegara mi oportunidad de&nbsp;ofrecer la mejor de las fiestas. Pero claro.... yo cumpl&iacute;a en verano.</p><p>La desilusi&oacute;n del cumplea&ntilde;os con los cinco compa&ntilde;eritos&nbsp;"que pod&iacute;a reunir", no siempre los m&aacute;s queridos,&nbsp;fue pasando con los a&ntilde;os, pero la sensaci&oacute;n de haber nacido en el mes equivocado, no.</p><p>Fue por aquel entonces, a&uacute;n antes de cumplir los cuatro a&ntilde;os, que mi mam&aacute; consult&oacute; nuevamente al pediatra. Otra vez, la nena no quer&iacute;a comer. Nuevamente, el m&eacute;dico&nbsp;dijo que estaba bien y&nbsp;ya comer&iacute;a.&nbsp;"Si es una ni&ntilde;a normal,&nbsp;juega,&nbsp;feliz, no tiene ning&uacute;n problema". Pero lo cierto es que no era tan sencillo.&nbsp;</p><p>A los 4 a&ntilde;os, mi incapacidad para expresar mis sentimientos y necesidades&nbsp;era grande. Si me dol&iacute;a algo o ten&iacute;a hambre, no sab&iacute;a reconocerlo y no lo dec&iacute;a hasta que el dolor era insoportable. De hecho, conviv&iacute; durante a&ntilde;os aceptando los malestares f&iacute;sicos como normales, sin ponerles soluci&oacute;n, porque tan acostumbrada a padecerlos estaba que no los reconoc&iacute;a como algo extra&ntilde;o.</p><p>Mi mam&aacute;, con el miedo a que me muriera de inanici&oacute;n, respond&iacute;a a mis caprichos infantiles. Me daba de comer lo que yo quisiera, con tal de que comiera algo. As&iacute; empec&eacute; a excluir de mi dieta casi todas las comidas y, cuando me forzaban a comer algo fuera de ese selecto men&uacute;, vomitaba aparentemente sin ning&uacute;n esfuerzo y de forma involuntaria. El pediatra se limit&oacute; a decir que ya volver&iacute;a a incorporar los dem&aacute;s platos, pero falt&oacute; aclararle que ella ten&iacute;a que poner un poco de autoridad y no dejarme hacer lo que quisiera. Nunca jam&aacute;s volv&iacute; a comer normal.</p><p>Empec&eacute; nuevamente las clases en un nuevo colegio. Me hice de buenas amigas, algunas de las cuales me acompa&ntilde;aron durante toda mi infancia. Fuera de casa, era obediente, independiente, educada. Mis padres estaban orgullosos de mi. Dentro de casa, era un terremoto. La falta de l&iacute;mites internos hac&iacute;a que yo hiciera lo que quisiera. Me portaba mal, contestaba, era caprichosa y no com&iacute;a bien. &iquest;Algo m&aacute;s?</p><p>La etapa del jard&iacute;n sin dudas fue feliz. A pesar de los cambios de colegio, no puedo quejarme realmente de todo lo que se me brind&oacute; en aquella &eacute;poca. Sin ser una familia adinerada, nunca me falt&oacute; nada. Mi mam&aacute; nos daba todos los gustos y eso, sin dudas, me dio mucha felicidad en los primeros a&ntilde;os pero tambi&eacute;n desarroll&oacute; conductas de ni&ntilde;a mimada.</p><p>A los 6 a&ntilde;os, empec&eacute; la primaria... Los a&ntilde;os que le siguen ser&aacute;n, sin dudas, los m&aacute;s importantes en el desarrollo de mi trastorno alimenticio. Cu&aacute;ntos signos visibles hab&iacute;a pero nadie advirti&oacute;. Pero eso lo dejamos para la pr&oacute;xima.</p><p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Sat, 04 Mar 2006 16:30:00 +0000</pubDate></item><item><title>La Beba No Quiere Comer</title><link>https://mariapilar.blogia.com/2006/030401-la-beba-no-quiere-comer.php</link><guid isPermaLink="true">https://mariapilar.blogia.com/2006/030401-la-beba-no-quiere-comer.php</guid><description><![CDATA[<p>Nac&iacute; a finales de Enero de 1985, una ma&ntilde;ana muy calurosa de verano en Buenos Aires, Argentina. Primog&eacute;nita, muy esperada porque tiempo antes mi mam&aacute; hab&iacute;a perdido un embarazo. Fui la primera mujer de la familia, ten&iacute;a tres primos varones, pero no hab&iacute;a otra ni&ntilde;a en la familia, y yo ser&iacute;a el ejemplo de las que vendr&iacute;an. </p><p>Fui un beb&eacute; normal, quiero creer, con tres kilos de peso no era precisamente un beb&eacute; gordo. Pero una tendencia hereditaria a engordar y un sedimentarismo extremo cambiar&iacute;an las cosas en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os.<br />Con el pasar de los meses, me empec&eacute; a volver una beba bastante regordeta. Veo mis fotograf&iacute;as de cuando ten&iacute;a un a&ntilde;o y me veo como una bola de grasa. &iexcl;Por Dios! &iexcl;Si era s&oacute;lo un beb&eacute;! En ese entonces no comprend&iacute;a lo que significar&iacute;a el sobrepeso en mi vida.</p><p>Mi padres trabajaban ambos fuera de casa, por lo que yo pasaba el d&iacute;a al cuidado de mi abuela. No s&eacute; c&oacute;mo me tratar&iacute;a ella ni&nbsp;c&oacute;mo era la hora de la comida en casa, pero la cuesti&oacute;n es que fue por aquel entonces, a&uacute;n antes de mi primer a&ntilde;o, que mi madre empez&oacute; a lidiar con mis problemas alimenticios. La beba no quer&iacute;a comer. Y es que desde la misma cuna, la comida s&oacute;lo me dio repulsi&oacute;n. El pediatra le dec&iacute;a que no hab&iacute;a que preocuparse, que estaba sana y que comer&iacute;a cuando tuviera hambre. Y es lo que hac&iacute;a.&nbsp;No creo que a aquella edad pudiera contener el hambre mucho tiempo, la voluntad para los ayunos no es algo innato. </p><p>A rega&ntilde;adientes, empec&eacute; a comer y a tolerar m&aacute;s comidas. Hacia los tres a&ntilde;os, mi alimentaci&oacute;n, si bien sigui&oacute; siendo lo m&aacute;s dif&iacute;cil, se acerc&oacute; bastante a lo normal. Tambi&eacute;n ten&iacute;a graves problemas para dormir, pero se solucionaron pronto: una luz encendida en mi cuarto bastara para que no llorara por las noches.</p><p>Pasado mi cumplea&ntilde;os n&uacute;mero 3, llegaron a mi vida nuevas experiencias y cambios rotundos. Mi relaci&oacute;n con la comida volvi&oacute; a empeorar... pero eso lo dejamos para el pr&oacute;ximo cap&iacute;tulo.</p>]]></description><pubDate>Sat, 04 Mar 2006 16:03:00 +0000</pubDate></item><item><title>La Vida Que Yo Quiero Hoy Empieza</title><link>https://mariapilar.blogia.com/2006/030201-la-vida-que-yo-quiero-hoy-empieza.php</link><guid isPermaLink="true">https://mariapilar.blogia.com/2006/030201-la-vida-que-yo-quiero-hoy-empieza.php</guid><description><![CDATA[<p><strong>&iexcl;Bienvenidos!</strong> </p><p>Hoy empiezo este nuevo espacio. Quiz&aacute; pronto me canse y lo deje, como tantas veces. Pero hoy estoy ac&aacute; para contar mi historia. Una historia que miles de millones de veces quise contar y no me anim&eacute;. Una historia que ha sido redactada y borrada de mi ordenador cientos de millones de veces y que no se va nunca de mi mente. Quiero escribirla. Y hoy lleg&oacute; el d&iacute;a.<br />Acabo de leer Cuando comer es un infierno de Espido Freire y la identificaci&oacute;n terrible que sent&iacute; me anim&oacute; a crear este lugarcito.</p><p>Cada d&iacute;a, separado en&nbsp;peque&ntilde;os episodios, contar&eacute; un poco de mi vida. Muchos pensar&aacute;n que quiz&aacute; ser&iacute;a m&aacute;s conveniente&nbsp;realizar un resumen en forma de introducci&oacute;n y luego contar mis d&iacute;as. Pero la realidad es que ya tengo un journal donde comparto mis vivencias cotidianas y no pienso que este espacio sea igual. Como expliqu&eacute; al comienzo,&nbsp;necesito contar una historia.&nbsp;Decir cu&aacute;nto com&iacute; hoy no es mi objetivo.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p><p>Quiz&aacute; alg&uacute;n d&iacute;a tenga la suerte de ver este diario, mi proyecto, publicado. Quiz&aacute; alg&uacute;n d&iacute;a pueda decir "Estoy curada" y exhibir orgullosa todo el fruto de mi esfuerzo en unas cuantas p&aacute;ginas impresas. Deseo de todo coraz&oacute;n que sea as&iacute;, como tambi&eacute;n lo desea mi familia y mis amigos. Pero a veces veo tan lejana esa posibilidad que me aterra, es entonces cuando lloro pregunt&aacute;ndome por qu&eacute; y caigo en los peores bajones. Por qu&eacute; yo tengo que lidiar con esto y no puedo salir. Por qu&eacute; no soy normal. Por qu&eacute; soy infeliz.</p><p>No dudo que muchas ni&ntilde;as leer&aacute;n estas p&aacute;ginas y se sentir&aacute;n tristemente identificadas, tambi&eacute;n habr&aacute; muchas que se indignar&aacute;n. Mi concepci&oacute;n de la bulimia y la anorexia, incluso en mis &eacute;pocas m&aacute;s "pro", nunca ha sido la misma que la mayor&iacute;a de estas ni&ntilde;as. Yo soy consciente de que tengo un problema, soy consciente de mi <strong>ENFERMEDAD </strong>y soy consciente de que ser obstinada y decir que esta es mi lucha y mi modo de vida no me va a traer nada bueno, ni siquiera la baja de peso que deseo y mucho menos, felicidad.</p><p>La <strong>bulimia</strong>, para mi, al ser consciente de mi enfermedad, fue una forma de darme cuenta que ten&iacute;a otros problemas no resueltos que me hab&iacute;an hecho tan vulnerable y autocensuradora como para da&ntilde;arme as&iacute;. Empec&eacute; a conocerme atrav&eacute;s de conocer esta enfermedad. A reconocer en mi cosas que yo ve&iacute;a como normales y en realidad, no lo eran. A conocer que algo fallaba en mi casa, en mi relaci&oacute;n con mi familia, en mi forma de ver el mundo&nbsp;y de verme a mi.</p><p>Ma&ntilde;ana empiezo un camino nuevo despu&eacute;s de muchas l&aacute;grimas y mucho dolor. Otra vez, empiezo un tratamiento. Ya he probado con psic&oacute;loga y nutricionista, con libros de autoayuda, con dietas y con ayuda de mi gente, pero nada sirvi&oacute;. Entonces, por hechos particulares, tom&eacute; la decisi&oacute;n de hacerme cargo de mi problema y mand&eacute; correos electr&oacute;nicos a varios centros que tratan estos problemas. Por suerte, la respuesta fue casi inmediata y en pocas horas m&aacute;s, tengo una entrevista en uno de ellos y ma&ntilde;ana en el otro.</p><p><strong>Mar&iacute;a Pilar</strong> se siente orgullosa de este paso. Mi verdadero yo est&aacute; feliz de haber decidido ponerle&nbsp;fin a este tormento. Pero <strong>Mia</strong> no quiere que <strong>Mar&iacute;a Pilar</strong> sea feliz y la tortura dici&eacute;ndole lo gorda que se ve&nbsp;y lo mal que se sentir&aacute; cuando vuelva a pesar 89 kilos, como hace unos a&ntilde;os. Pero lo cierto es que me cans&eacute; de que gane la voz enferma y estoy gritando con todas mis fuerzas para callarla. &iexcl;Ahora soy YO la que decide! Y por m&aacute;s que la voz de Mia, como una sirena, me atrapa y&nbsp;me lleva, no la dejar&eacute; ganar.</p><p>De todo coraz&oacute;n, espero que estas p&aacute;ginas sirvan de algo.<br />Quien quiera compartir su historia conmigo o simplemente charlar, puede escribirme a mi correo personal: <a href="mailto:mpilarelizalde@yahoo.com.ar">mpilarelizalde@yahoo.com.ar</a><br />Responder&eacute; a sus mensajes tan pronto como me sea posible.</p><p>Agradezco a mis amigas <strong>Victoria</strong> y <strong>Constanza</strong> por haberme alentado a escribir esto. Tambi&eacute;n quiero agradecer a <strong>Lisandro </strong>porque, si &eacute;l no me hubiera dejado porque mi enfermedad y mis no-ganas por salir lo estaban asustando y lastimando, yo nunca hubiera tomado consciencia de lo que hac&iacute;a y, mucho menos, hubiera tenido el valor de pedir ayuda. Gracias, mi amor, aunque hoy estemos separados.</p><p>Por &uacute;ltimo, quiero aclarar que muchos nombres y&nbsp;lugares ser&aacute;n cambiados por pedido expreso de los protagonistas. Respeto su pedido de resguardar su intimidad auqnue este espacio no sea difundido y mantenga cierta privacidad. <br />Tambi&eacute;n aclaro que lo que contar&eacute; de hoy en m&aacute;s ser&aacute;n vivencias exclusivamente personales, por lo tanto cien por ciento ver&iacute;dicas. Cualquier parecido con 1. Textos publicados, art&iacute;culos, programas televisivos, libros o pel&iacute;culas; 2. Otros diarios; 3.&nbsp;Otros testimonios publicados en otros sitios son pura coincidencia. En caso de tomar citas de alg&uacute;n libro o diario en particular, ser&aacute; expresamente nombrado.<br />No es mi idea plagiar ni mentir. Simplemente estoy contando <strong>MI VERDAD</strong>, por lo mismo espero que se me respete y entienda. Ante cualquier duda, ya dej&eacute; mi correo personal para que se comuniquen conmigo.</p><p>Gracias por leer.</p><p><strong>Mar&iacute;a Pilar Elizalde</strong><br />Buenos Aires, Argentina - 03 de Febrero de 2006</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Thu, 02 Mar 2006 07:46:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
