La Vida Que Yo Quiero Hoy Empieza
¡Bienvenidos!
Hoy empiezo este nuevo espacio. Quizá pronto me canse y lo deje, como tantas veces. Pero hoy estoy acá para contar mi historia. Una historia que miles de millones de veces quise contar y no me animé. Una historia que ha sido redactada y borrada de mi ordenador cientos de millones de veces y que no se va nunca de mi mente. Quiero escribirla. Y hoy llegó el día.
Acabo de leer Cuando comer es un infierno de Espido Freire y la identificación terrible que sentí me animó a crear este lugarcito.
Cada día, separado en pequeños episodios, contaré un poco de mi vida. Muchos pensarán que quizá sería más conveniente realizar un resumen en forma de introducción y luego contar mis días. Pero la realidad es que ya tengo un journal donde comparto mis vivencias cotidianas y no pienso que este espacio sea igual. Como expliqué al comienzo, necesito contar una historia. Decir cuánto comí hoy no es mi objetivo.
Quizá algún día tenga la suerte de ver este diario, mi proyecto, publicado. Quizá algún día pueda decir "Estoy curada" y exhibir orgullosa todo el fruto de mi esfuerzo en unas cuantas páginas impresas. Deseo de todo corazón que sea así, como también lo desea mi familia y mis amigos. Pero a veces veo tan lejana esa posibilidad que me aterra, es entonces cuando lloro preguntándome por qué y caigo en los peores bajones. Por qué yo tengo que lidiar con esto y no puedo salir. Por qué no soy normal. Por qué soy infeliz.
No dudo que muchas niñas leerán estas páginas y se sentirán tristemente identificadas, también habrá muchas que se indignarán. Mi concepción de la bulimia y la anorexia, incluso en mis épocas más "pro", nunca ha sido la misma que la mayoría de estas niñas. Yo soy consciente de que tengo un problema, soy consciente de mi ENFERMEDAD y soy consciente de que ser obstinada y decir que esta es mi lucha y mi modo de vida no me va a traer nada bueno, ni siquiera la baja de peso que deseo y mucho menos, felicidad.
La bulimia, para mi, al ser consciente de mi enfermedad, fue una forma de darme cuenta que tenía otros problemas no resueltos que me habían hecho tan vulnerable y autocensuradora como para dañarme así. Empecé a conocerme através de conocer esta enfermedad. A reconocer en mi cosas que yo veía como normales y en realidad, no lo eran. A conocer que algo fallaba en mi casa, en mi relación con mi familia, en mi forma de ver el mundo y de verme a mi.
Mañana empiezo un camino nuevo después de muchas lágrimas y mucho dolor. Otra vez, empiezo un tratamiento. Ya he probado con psicóloga y nutricionista, con libros de autoayuda, con dietas y con ayuda de mi gente, pero nada sirvió. Entonces, por hechos particulares, tomé la decisión de hacerme cargo de mi problema y mandé correos electrónicos a varios centros que tratan estos problemas. Por suerte, la respuesta fue casi inmediata y en pocas horas más, tengo una entrevista en uno de ellos y mañana en el otro.
María Pilar se siente orgullosa de este paso. Mi verdadero yo está feliz de haber decidido ponerle fin a este tormento. Pero Mia no quiere que María Pilar sea feliz y la tortura diciéndole lo gorda que se ve y lo mal que se sentirá cuando vuelva a pesar 89 kilos, como hace unos años. Pero lo cierto es que me cansé de que gane la voz enferma y estoy gritando con todas mis fuerzas para callarla. ¡Ahora soy YO la que decide! Y por más que la voz de Mia, como una sirena, me atrapa y me lleva, no la dejaré ganar.
De todo corazón, espero que estas páginas sirvan de algo.
Quien quiera compartir su historia conmigo o simplemente charlar, puede escribirme a mi correo personal: mpilarelizalde@yahoo.com.ar
Responderé a sus mensajes tan pronto como me sea posible.
Agradezco a mis amigas Victoria y Constanza por haberme alentado a escribir esto. También quiero agradecer a Lisandro porque, si él no me hubiera dejado porque mi enfermedad y mis no-ganas por salir lo estaban asustando y lastimando, yo nunca hubiera tomado consciencia de lo que hacía y, mucho menos, hubiera tenido el valor de pedir ayuda. Gracias, mi amor, aunque hoy estemos separados.
Por último, quiero aclarar que muchos nombres y lugares serán cambiados por pedido expreso de los protagonistas. Respeto su pedido de resguardar su intimidad auqnue este espacio no sea difundido y mantenga cierta privacidad.
También aclaro que lo que contaré de hoy en más serán vivencias exclusivamente personales, por lo tanto cien por ciento verídicas. Cualquier parecido con 1. Textos publicados, artículos, programas televisivos, libros o películas; 2. Otros diarios; 3. Otros testimonios publicados en otros sitios son pura coincidencia. En caso de tomar citas de algún libro o diario en particular, será expresamente nombrado.
No es mi idea plagiar ni mentir. Simplemente estoy contando MI VERDAD, por lo mismo espero que se me respete y entienda. Ante cualquier duda, ya dejé mi correo personal para que se comuniquen conmigo.
Gracias por leer.
María Pilar Elizalde
Buenos Aires, Argentina - 03 de Febrero de 2006
0 comentarios